domingo, 5 de mayo de 2013



19. LECTURA DE UN CUENTO Y REINVENCIÓN DEL FINAL


Érase una vez un pastorcillo que vivía en un pueblo cerca del bosque.
El pastorcillo se llamaba Pedro, y todas las mañanas sacaba a pasear a su rebaño de ovejas por el campo, cerca del pueblo.
Pasaba tanto tiempo en el campo, que se aburría muchísimo, y ya no sabía qué hacer para divertirse un poco y pasar el rato.
Estuvo pensando en unos cuantos juegos, y al final se decidió a divertirse a costa de los vecinos del pueblo.
Un día por la mañana, cuando Pedro pasaba cerca del pueblo, empezó a gritar: “Que viene el lobo!! El lobo!! Socorro!!
Los vecinos, alarmados al oír los gritos de Pedro, corrieron a socorrerle, pero cuando llegaron al lugar, se encontraron con Pedro riéndose a carcajadas y diciendo: “Qué tontos!! Se lo han creído!! Jajaja!“.
Los vecinos enfadados, volvieron al pueblo sin dirigirle la palabra a Pedro, porque ellos se habían preocupado por él y en realidad se trataba de una broma de mal gusto.
Al día siguiente, Pedro volvió a gritar lo mismo: “Que viene el lobo!! Socorro, mis ovejas… se las come!!“. Los vecinos del pueblo le oyeron gritar y algunos de ellos, ya no le creyeron, sin embargo otros, pensando que podía haber sido una casualidad, corrieron a ayudarle porque Pedro podría correr peligro.
Cuando llegaron a donde se encontraba Pedro, volvieron a ver la misma imagen, Pedro tronchándose de risa y gritando: “Otra vez os he engañado!! Jajaja!!
Los vecinos se fueron de vuelta muy muy enfadados, y pensaron en no volver a dirigirle la palabra a Pedro el pastor.
(Final común)
Al día siguiente, cuando Pedro se encontraba con las ovejas, se le acercó un lobo sigilosamente, le miró a los ojos, y empezó a comerse a sus ovejas una a una…
Pedro empezó a gritar: “Socorro!! El lobo se está comiendo mis ovejas!! Socorro!!
Los vecinos del pueblo oyeron los gritos, pero no acudió nadie a socorrerle.
Pedro se quedó solo, y el lobo se comió a casi todas las ovejas, y a las que no se comió, se las llevó para merendar.
A partir de aquel día, Pedro no volvió a mentir más, y empezó a buscar trabajo, ya que al no tener ovejas, tuvo que buscar otro empleo.
FIN

REINVENCIÓN DEL FINAL

Al día siguiente, Pedro se encontraba  cuidando a sus ovejas, cuando vio a un forastero en su carreta quien venía cerca, entonces comenzó  a gritar de nuevo, a lo que el forastero acudió rápidamente a socorrerlo; pero al llegar con Pedro se dio cuenta de que era una broma, desconcertado y enojado regaño al niño, pero éste no le hizó caso y sólo se burló de él, por lo que enojado el forastero siguió su rumbo, hasta llegar al pueblo,  en donde se enteró del historial de bromas de Pedro.
El forastero se daría a la tarea de darle una buena lección a Pedro, una que nunca olvidaría.
Al día siguiente Pedro se encontraba con sus ovejas, cuando un lobo lo sorprendió por detrás, pero no le hizo nada al momento, solo metió a la mayoría de las ovejas en un saco, Pedro daba gritos de auxilio, pero nadie le creyo y nadie fue en su auxilio. Al terminar de empacar a las ovejas, el lobo tomo en su hocico a Pedro y lo llevó hasta una cueva. Pedro sintió que era su fin, pero al liberarlo el lobo, apareció el forastero, quien le  hizo ver que todo era una broma, que él era dueño de un circo, en el cual tenía a un lobo domado,que todo era una bromas, pero que de ser verdadero el ataque del lobo, nadie acudiría en su auxilio pues ya nadie le creía, por lo que seguramente sus ovejas estarían muertas, y posiblemente el también.
Desde entonces Pedro se dio cuenta que no es bueno,  ni sano,  bromear con cosas tan delicadas.

Erika Apolonio Monroy

BIBLIOGRAFÍA:  CORBETT, Pie (2004). Chrysalis Children's Books: Madrid.

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