19. LECTURA DE UN CUENTO Y REINVENCIÓN DEL FINAL
Érase una vez un pastorcillo que vivía en un pueblo cerca del bosque.
El pastorcillo
se llamaba Pedro, y todas las mañanas sacaba a pasear a su rebaño
de ovejas por el campo,
cerca del pueblo.
Pasaba tanto
tiempo en el campo, que se aburría muchísimo, y ya no sabía qué hacer para
divertirse un poco y pasar el rato.
Estuvo pensando
en unos cuantos juegos, y al final se decidió a divertirse a costa de los
vecinos del pueblo.
Un día por la
mañana, cuando Pedro pasaba cerca del pueblo, empezó a gritar: “Que
viene el lobo!! El lobo!! Socorro!!”
Los vecinos,
alarmados al oír los gritos de Pedro, corrieron a socorrerle, pero cuando
llegaron al lugar, se encontraron con Pedro riéndose a carcajadas y diciendo: “Qué tontos!! Se lo han
creído!! Jajaja!“.
Los vecinos
enfadados, volvieron al pueblo sin dirigirle la palabra a Pedro, porque ellos
se habían preocupado por él y en realidad se trataba de una
broma de mal gusto.
Al día
siguiente, Pedro volvió a gritar lo mismo: “Que
viene el lobo!! Socorro, mis ovejas… se las come!!“. Los vecinos del pueblo le oyeron gritar y algunos de ellos, ya no le
creyeron, sin embargo otros, pensando que podía haber sido una casualidad,
corrieron a ayudarle porque Pedro podría correr peligro.
Cuando llegaron
a donde se encontraba Pedro, volvieron a ver la misma imagen, Pedro
tronchándose de risa y gritando: “Otra vez os he engañado!! Jajaja!!”
Los vecinos se
fueron de vuelta muy muy enfadados, y pensaron en no volver a dirigirle la
palabra a Pedro el pastor.
(Final común)
Al día
siguiente, cuando Pedro se encontraba con las ovejas, se le acercó un lobo sigilosamente, le miró a los ojos, y empezó a
comerse a sus ovejas una a una…
Pedro empezó a
gritar: “Socorro!! El lobo se está
comiendo mis ovejas!! Socorro!!”
Los vecinos del
pueblo oyeron los gritos, pero no acudió nadie a
socorrerle.
Pedro se quedó solo,
y el lobo se comió a casi todas las ovejas, y a las que no se comió, se las
llevó para merendar.
A partir de
aquel día, Pedro no volvió a mentir más, y empezó a buscar trabajo, ya que al no tener
ovejas, tuvo que buscar otro empleo.
FIN
REINVENCIÓN DEL FINAL
Al día siguiente, Pedro se encontraba cuidando a sus ovejas, cuando vio a un
forastero en su carreta quien venía cerca, entonces comenzó a gritar de nuevo, a lo que el forastero acudió
rápidamente a socorrerlo; pero al llegar con Pedro se dio cuenta de que era una
broma, desconcertado y enojado regaño al niño, pero éste no le hizó caso y sólo
se burló de él, por lo que enojado el forastero siguió su rumbo, hasta llegar
al pueblo, en donde se enteró del
historial de bromas de Pedro.
El forastero se daría a la tarea de darle
una buena lección a Pedro, una que nunca olvidaría.
Al día siguiente Pedro se encontraba con
sus ovejas, cuando un lobo lo sorprendió por detrás, pero no le hizo nada al
momento, solo metió a la mayoría de las ovejas en un saco, Pedro daba gritos de
auxilio, pero nadie le creyo y nadie fue en su auxilio. Al terminar de empacar
a las ovejas, el lobo tomo en su hocico a Pedro y lo llevó hasta una cueva.
Pedro sintió que era su fin, pero al liberarlo el lobo, apareció el forastero, quien
le hizo ver que todo era una broma, que
él era dueño de un circo, en el cual tenía a un lobo domado,que todo era una
bromas, pero que de ser verdadero el ataque del lobo, nadie acudiría en su
auxilio pues ya nadie le creía, por lo que seguramente sus ovejas estarían
muertas, y posiblemente el también.
Desde entonces Pedro se dio cuenta que no
es bueno, ni sano, bromear con cosas tan delicadas.
Erika
Apolonio Monroy
BIBLIOGRAFÍA: CORBETT, Pie (2004). Chrysalis Children's Books: Madrid.
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