jueves, 2 de mayo de 2013


11. HISTORIA DE DISPARATES CON CHISPA.

EL MUNDO MARAVILLOSO DE “NO PASA NADA”
Este era el Flautista de Pan,  quien tocaba una lira, y con su dulce melodía, volvía todo  lo que lo escuchaba en la más disparatada cosa que se pudiera ver con los oídos.
Cierto día, andaba tocando la melodía “Matando a los zombies  vivos”, ¡si a los zombies vivos!, que loco ¿no?, pero cierto,  la humanidad se había convertido en una raza de animales sin sentimientos, movidos por las piedras, esas piedras que habían formado una muralla  que no protegía de nada, nada mas que de la libertad de ser los mejores salvajes y caníbales, que disfrutaran de comerse al mundo, de comerse entre sí.
La libertad se había convertido en la peor arma de la que huían los humanos. Todos interesados huían de él, ansiosos de escuchar más. Las disparatadas que decía contradecían todo lo era posible, o mejor dicho, lo que todo mundo pensaba. Y lo demostró, cuando pasó por una casa bien iluminada,  demostró que los focos no hacían nada más que robar luz, que cegaban a las personas, pues le impedían ver con los ojos ciegos, ojos ciegos que requieren oscuridad para poder ver. Así que apagó los focos,  y frente a sus ojos apareció un jardín botánico  lleno de animales, se vislumbró una gallo que maullaba, un perro que trepaba, un pollito que mordía, un caballo con rallas blancas y negras, un elefante miniatura que espantaba a los ratones,  un león debilucho y sin melena, los cuales hablaban entre si, y tomaban la hora del té. De pronto un lápiz que borraba al escribir empezó a pasarse entre ellos. Y al   tratar de huir de la desaparición, pasaron a la siguiente escena,  en ella, se encontraron perdidos en su propia casa, en el Edén encontrado, ese sí que era el mundo al revés, los ogros eran buenos, las princesas le hacían bulling a las brujas, había una escalera en la que sólo podías bajar, pero nunca subir, los autos no tenían llantas,  pero  podían correr a la velocidad de la luz, aunque  nunca encender, los peces tenían miedo a vivir  en el agua deshidratada,  pues el agua asfixiaba a los peces, y los aerobios miedo a respirar, pues el aire ahogaba  a los humanos y animales.
¡Que mundo tan loco!, tanto que los humanos se habían convertido en el amigo fiel de los perros, en su mascota ideal.
Pero los homosapiens eran la especie más tontita, las cosas tontas eran las más sensatas, este era un mundo sano y sin  cura. El Flautista de Pan, se volvió loco por las cosas que veía, y esa misma noche revivió  de un ataque cardiaco al chamorro.
Del impacto varias personas acudieron  al médico; era el mejor de la región, el que siempre daba con la enfermedad, pues en tu diagnóstico,  aunque no tuvieras una enfermedad se dedicaba a enfermarte de algo, para así, ser merecedor de su salario por  encontrar enfermedades.  Era tan bueno que dislocaba los ombligos, descalabraba  los codos, hacía pedicure en la cabeza y manicure en las costillitas, cualquier enfermedad y cirugía rara que quisieras se la inventaba y te operaba,  era el taller perfecto de enfermedades, el mundo entero lo reconocía por sus famosas cirugías de implantes  de placas de, pechos a las casas.
En este mundo todo era tan loco que las personas buenas iban a la cárcel por realizar acciones benignas, los malos iban al cielo, los diablitos tenían aureola y los angelitos cuernos,  la esposa era la mala y los amantes los buenos, la señora prudencia servía a la señora insensatez.
Bueno no muy lejos a lo que pasa en nuestro mundo, el mundo de “No pasa nada”.
Erika Apolonio Monroy

2 comentarios:

  1. Pues tu texto disparatado cumple con todas las características que debe llevar,esta en una gran exención por lo que hace mas entendible el texto.
    y tu puntaje sería 40.

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  2. Pues tu texto disparatado cumple con todas las características que debe llevar,esta en una gran exención por lo que hace mas entendible el texto.
    y tu puntaje sería 40.

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