14. INVENCIÓN DEL FINAL DE UN
CUENTO TRADICIONAL
RESUMEN DEL CUENTO DE “LA
CENICIENTA”
Había una
vez un padre viudo que se casó con una mujer con dos hijas, él tenía
una hija, que al morir él, sus heramanas y madrastra, llenas de envidia por su dulzura y belleza,
la tratan con gran desprecio y le obligan a hacer las tareas más sucias; pero
ella seguía manteniéndose dulce y serena. Cierto día el príncipe organizó un baile para buscar esposa,
pero a pesar de ser su mayor ilusión, la madrastra impidió asistir a
Cenicienta. Mientras Cenicienta lloraba aparece su hada madrina, que la
transforma en una princesa para ir al baile, advirtiendole que el hechizo se rompería
a medianoche. Cenicienta y el príncipe
se enamoraron y bailaron sin parar, pero al dar la medianoche Cenicienta salió
corriendo, perdiendo uno de sus zapatos. El príncipe decidió probárselo a todas
las jóvenes y casarse con aquella a quien le sirva. Y a pesar de los malvados
intentos de la madrastra y sus hijas, finalmente el zapato le sirve a
Cenicienta, que se casa con el príncipe.
FINAL INVENTADO:
La zapatilla encalzó perfectamente en el pie de Cenicienta, se veía tan
divina en ella. Con todo y zapatilla, Cenicienta fue al castillo del príncipe y
se casó con él.
Pero lo que ella no sabía era que el príncipe era un maniático que padecía de “Altocalcifilia” (atracción por los tacones
altos como fetiches), el cual tenía prisioneras a docenas de princesas, a las que obligaba a modelar frente a él decenas de hermosos
zapatos, botas, botines, sandalias, zapatillas y un sinfín de modelos que la
madre del príncipe diseñaba.
El mismo destino le deparaba a ella, una vida maldita como una
princesa, como una muñeca de aparador.
Los pies la mataban, así que realizó un convenio con el príncipe y la
reina, ella los ayudaría a modelar y promocionar sus zapatos en todos los
reinos, siempre y cuando ellos le dieran su libertad cuando ellos fueran una
gran empresa de zapatos.
La industria de zapatos del príncipe y la reina creció y creció hasta
llegar a ser, lo que nosotros conocemos
como zapatos “Andrea”. Pero el príncipe nunca le dejó libre, se había
convertido en presa de su propio éxito. Cenicienta lanzó una maldición sobre
los tacones, desde entonces, todas las
mujeres son fanáticas de los tacones y deben sufrir por usarlos.
Erika Apolonio Monroy
esta muy bien tu cuento lo supiste relacionar desde un principio y es una historia que termina de una manera divertida
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