jueves, 2 de mayo de 2013


14. INVENCIÓN DEL FINAL DE UN CUENTO TRADICIONAL
RESUMEN DEL CUENTO DE “LA CENICIENTA”
Había una vez un padre  viudo que  se casó con una mujer con dos hijas, él tenía una hija, que al morir él, sus heramanas y madrastra,  llenas de envidia por su dulzura y belleza, la tratan con gran desprecio y le obligan a hacer las tareas más sucias; pero ella seguía manteniéndose dulce y serena. Cierto día el  príncipe organizó un baile para buscar esposa, pero a pesar de ser su mayor ilusión, la madrastra impidió asistir a Cenicienta. Mientras Cenicienta lloraba aparece su hada madrina, que la transforma en una princesa para ir al baile, advirtiendole que el hechizo se rompería  a medianoche. Cenicienta y el príncipe se enamoraron y bailaron sin parar, pero al dar la medianoche Cenicienta salió corriendo, perdiendo uno de sus zapatos. El príncipe decidió probárselo a todas las jóvenes y casarse con aquella a quien le sirva. Y a pesar de los malvados intentos de la madrastra y sus hijas, finalmente el zapato le sirve a Cenicienta, que se casa con el príncipe.
FINAL INVENTADO:
La zapatilla encalzó perfectamente en el pie de Cenicienta, se veía tan divina en ella. Con todo y zapatilla, Cenicienta fue al castillo del príncipe y se casó con él.
Pero lo que ella no sabía era que el príncipe era un maniático  que padecía de  “Altocalcifilia” (atracción por los tacones altos como fetiches), el cual tenía prisioneras a docenas de princesas, a  las que obligaba a  modelar frente a él decenas de hermosos zapatos, botas, botines, sandalias, zapatillas y un sinfín de modelos que la madre del príncipe diseñaba.
El mismo destino le deparaba a ella, una vida maldita como una princesa, como una muñeca de aparador.
Los pies la mataban, así que realizó un convenio con el príncipe y la reina, ella los ayudaría a modelar y promocionar sus zapatos en todos los reinos, siempre y cuando ellos le dieran su libertad cuando ellos fueran una gran empresa de zapatos.
La industria de zapatos del príncipe y la reina creció y creció hasta llegar  a ser, lo que nosotros conocemos como zapatos “Andrea”. Pero el príncipe nunca le dejó libre, se había convertido en presa de su propio éxito. Cenicienta lanzó una maldición sobre los tacones, desde entonces,  todas las mujeres son fanáticas de los tacones y deben sufrir por usarlos.
Erika Apolonio Monroy

1 comentario:

  1. esta muy bien tu cuento lo supiste relacionar desde un principio y es una historia que termina de una manera divertida

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